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6 Consejos para ser Líder y no Jefe

Un jefe es un superior sólo porque su cargo así lo determina, pero un líder es un guía capaz de influir en su equipo para mejorar los resultados de forma positiva. Por lo mismo y más que nunca, el liderazgo se ha convertido en una competencia necesaria para dirigir cualquier empresa y su desarrollo dependerá que el responsable de un área pueda ser catalogado por sus compañeros como un buen jefe.

La pasión por su trabajo, visión de negocios futurista y humildad necesaria para aprender, son las principales características que un jefe debe tener para convertirse en un líder capaz de dirigir exitosamente una organización. "La crisis deja a las compañías con recursos humanos y materiales limitados, es crucial maximizarlos, por eso es necesario dar órdenes precisas que guíen", dice la especialista en liderazgo y relaciones interpersonales, Daniela de León. La pasión es la fuerza que ayuda a vencer los obstáculos y cumplir los objetivos, asegura la fundadora de Incrementa Consultores, Cecilia Riviello. Para Julio Gutiérrez, ex-vicepresidente de Starbucks Coffee International, el ingrediente esencial es "estar siempre interesado y dispuesto aprender". Y aunque la mayoría piensa que los líderes nacen, la verdad es que "la mayoría de ellos se hacen gracias a que ejecutan las ideas y explotan su potencial", dice Javier García, consejero independiente y ex vicepresidente mundial de Colgate-Palmolive.

En las siguientes líneas encontrarás 6 Consejos para ser Líder y no Jefe:

1. Sé un mentor para tu equipo.

Los líderes entrenan, guían, apoyan y capacitan al personal para lograr metas y objetivos. El mejor líder es aquél que predica con el ejemplo, por eso trabaja igual o más que tus colaboradores. Un excelente líder, jamás pide algo que es incapaz de hacer por él mismo. Recuerda que en tiempos de crisis es fundamental tener uno que sea capaz de mantener y hacer crecer la empresa.

2. Promueve relaciones de confianza y respeto.

La mayor causa del fracaso de ejecutivos y gerentes recién promovidos es la inhabilidad de formar equipos y asociaciones efectivas en todos los niveles dentro y fuera de la organización. Los líderes saben que la clave del éxito está en formar relaciones de confianza y respeto con su equipo. Esto generará una sensación de satisfacción y optimismo en sus trabajadores, además de mejorar exponencialmente el ambiente laboral.

3. Gestiona adecuadamente los recursos y procesos de la organización.

Los líderes deben demostrar la habilidad de planificar, innovar, definir objetivos, delegar, usar el tiempo efectivamente, analizar problemas y tomar decisiones. "El buen líder es aquel capaz de apreciar todos los elementos que intervienen en su entorno y utilizarlos a su favor", opina el experto en gestión de capital humano, Nicolas Bonc. Podemos colocar a personas valiosas en sistemas y procesos pobres, y pueden fracasar. El 95% de todos los problemas en una organización se originan de los sistemas, procesos y procedimientos; no de las personas que realizan el trabajo.

4. Fomenta el diálogo y la comunicación asertiva.

En el ámbito de los negocios no solo se produce una interacción presencial, sino también, un intercambio de información a través de la comunicación escrita. Por ello, la asertividad es el ingrediente necesario en ambos planos del diálogo. Un líder sabe que la comunicación asertiva muestra la alineación entre las palabras y el lenguaje del cuerpo en la expresión de un mensaje propiciando la empatía, la amabilidad, el encuentro y el respeto entre sus colaboradores.

5. Sé responsable de tus acciones.

Los líderes admiten sus propios errores y dirigen por medio del ejemplo. Saben cómo cerrar la brecha entre el desempeño esperado y los resultados reales. En épocas de crisis, toman el control para dar buena dirección a la compañía, centralizan las decisiones y las ejecuta. En etapas difíciles, su principal reto es buscar mejores oportunidades y reclutar gente valiosa para la organización.

6. Inspira a los demás.

El líder debe ganarse su autoridad en la empresa, pero mediante el respeto, no el miedo. Cecilia Riviello dice que una buena estrategia es ver a la organización como a una familia: "Hay que trabajar para el bien común y brindar protección a los miembros del equipo, pero jamás permitir que duden quién es el que manda". Hay que contagiar, no imponer.

Después de haber leído estos consejos, aún piensas en ti como una persona carismática, capaz de motivar a tus trabajadores, organizado, coherente, con visión… ¿Sigues considerando que eres un buen líder? Conocer tu grado de liderazgo y la percepción que tienen los miembros de la organización sobre ti es el primer paso para poder mejorar tus habilidades y avanzar en tu carrera profesional. ¿Y cómo puedes saberlo?

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